Parasha Vayetzé 5782

Parasha Vayetzé 5782

Vayetzé (Y salió...)

Yaacov, padre de las Doce Tribus sale de Israel partiendo de la ciudad de Beer Sheva camino a Aram (Haran) para escapar de su hermano Esav según el consejo de su madre, y para buscar esposa según las instrucciones de su padre Itzjak. La localidad de Beer Sheva representaba la paz y la seguridad, el rezo y el estudio de la Torá, sin embargo Yaacov tuvo que dejarla para enfrentarse al mundo de las tentaciones (Olam: cuya raíz es helem, ocultamiento -donde Di-os está oculto-) superarlas para luego ser el padre de la casa de Israel; lo que nos enseña que Di-os quiere que los judíos vivan una vida espiritual en un mundo terrenal.

Yaacov estudió catorce años en la Yeshivá de Eber antes de ir a Harán. Además de dedicarse a estudiar la cultura y el idioma del lugar al cual iba, se dedicó principalmente a rezar, lo cual demuestra que antes de formar un hogar judío la prioridad es no perder la propia identidad en el proceso de integración a la sociedad a la cual se llega, por la vía de la simple imitación de las costumbres de los otros, sino conocer nuestros fundamentos de la vida indicados en la Torá y no olvidarlos.

Antes de llegar a Harán Yaacov se detuvo en el Monte Moría en el mismo lugar donde Abraham construyó el altar para el sacrificio de Itzjak y donde posteriormente fue construído el Bet Hamikdash -Templo. Allí tuvo el famoso sueño de la escalera y recibió de Di-os la promesa de que esa tierra le pertenecería a su descendencia que sería tan numerosa como las arenas de los mares.

En el sueño de Yaacov, la escalera estaba apoyada en la tierra pero llegaba hasta el cielo. Sobre la escalera habían ángeles que subían y bajaban. Estos representaban a los cuatro imperios que dominarían a nuestro pueblo: Babilonia, Persia, Grecia y Roma (Edom): nuestro exilio actual.

En cada uno de los casos Yaacov vió su subida, apogeo y caída, menos en el caso de Edom cuyo angel subía continuamente. Al pregutarle a Di-os cuándo bajaría, este le respondió que El mismo lo hará bajar, lo que indica que la finalización del actual exilio se producirá por medios sobrenaturales. La vida y las experiencias de los patriarcas sirven de modelos para nuestra conducta, así el sueño del patriarca nos señala que aun cuando nuestra existenia física es terrenal, tenemos todos el potencial de alcanzar altos niveles espirituales y por tanto debemos poner todo el empeño en lograrlo.

Yaacov llegó a la casa de Laván su tío y luego de trabajar siete años para casarse con Rajel, tiene que casarse con su hermana mayor Lea, porque Laván lo engaña. Trabaja siete años más para conseguir casarse con Rajel. Yaacov pasó 20 años en total trabajando para Laván sin perder su nivel espiritual. La raíz de la palabra "arameo" en hebreo "arami", significa engaño. Ese era el nombre con que se conocía a Laván; "maestro del engaño" - arami. Cuando se narra el amor de Yaacov por Rajel, se dice que aún cuando tuvo que esperar siete años para casarse con ella, estos se le pasaron como si fueran pocos días por el amor que le tenía. Esto nos explica el verdadero tipo de amor. Para las personas que se aman principalmente a sí mismas y necesitan la compañía de la otra persona para gratificarse, cada día de ausencia es una eternidad. En cambio Yaacov amaba a Rajel por lo que ella era más que por lo que podía darle. Se trataba de un amor incondicional donde cualquier sacrificio valía la pena.

El verdadero amor es permanente, prevalece, y muchos años pueden parecer pocos días. Yaakov es un "Ish Tam", un hombre íntegro. A Yaakov se le relaciona con "la Verdad" (Yalkut Shimoni Bamidbar 13), como está escrito: "Conceded Verdad de Yaakov" (Mijá7:20). Y no sólo era íntegro en el cumplimiento de su palabra, sino que también era devoto y honesto en su forma de trabajar, como explican Rabenu Bejayé y Seforno, Yaakov respondía tanto por las pérdidas que recaen sobre la responsabilidad del cuidador, como aquellas pérdidas que no recaen sobre el cuidador y su responsabilidad. Su entrega en lo que hacía era admirable.

Yaacov tuvo 12 hijos en sus cuatro esposas: Lea, Rajel, Bilhá y Zilpá, las cuatro eran hermanas por parte de su padre Laván; Bilhá y Zilpá eran hijas de una concubina de Laván. Lea tuvo los primeros cuatro hijos de Yaacov: Rubén, Shimón, Leví y Yehudá. Dan y Naftalí fueron hijos de Bilhá. Gad y Asher, hijos de Zilpá. Posteriormente Lea tuvo dos hijos más: Yisajar y Zevulún y una hija, Dina. Finalmente Rajel, luego de catorce años de espera tuvo a Yosef y más tarde a Binyamin. El nombre judío -Yehudí- derivado de Yehudá, cuarto hijo de Lea y Yaacov, proviene de "hodaá" -agradecimiento- por tanto nuestro nombre -judío- significa "Agradecer al Creador" pues el papel del yehudí es alabar a Di-os, agracecerle por todo y reconocer que El es el Creador y Soberano de todo lo que existe.

Luego de la larga estadía en Aram Yaacov tiene el privilegio de regresar a su tierra Israel a la casa de su padre, además cargado de dinero y ganado y lo que es más importante, con hijos que a pesar de haber sido criados en un ambiente de idolatría, pudieron ser educados dentro del judaísmo constituyéndose en el futuro en las Doce Tribus que le dan nacimiento al pueblo judío.

Mientras Yaacov estuvo con Laván cumplió con los 613 Preceptos. Esto se confirma en la expresión que se utiliza en el Jumash cuando dice "Garti" con Laván. "Garti" significa en hebreo: "viví", y tiene un valor numérico de 613, equivalente a las 613 mitzvot de la Torá.

Cada persona puede realizar dos tipos de acciones en una escalera; subir o bajar; cada día tiene nuevos desafíos y por tanto debemos usar nuestras acciones y experiencias, fallas y aciertos para que nos sirvan de aliciente para subir en nuestro crecimiento espiritual. La palabra escalera en hebreo "sulam" tiene el mismo valor numérico que la palabra dinero "mamón". Esto nos enseña que el dinero es como una escalera, puede se usado para ascender y acercarse al cielo o para descender hasta lo más bajo. Todo depende para qué propósito lo usamos.

(Fuente: Mati Jakubowicz y Jaya Perman: "Al Compás del Tiempo...")

 

Dedicado para la elevación del alma de Abraham Alberto ben Ana, y para Refua Shlema "la pronta y completa sanidad" de Abraham Ben Sindy y todos los enfermos de Am Israel y del mundo.

 

¡Shabat Shalom!

 

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