Parasha BeShalaj  "Shabat Shira"

Parasha BeShalaj "Shabat Shira"

El presente  Shabat se le conoce como "Shabat Shira" (El Shabat del canto) ya que leemos la Parashá Beshalaj del libro de Shemot (Éxodo 13,17 - 17,16) donde se nos relatan grandes y maravillosos eventos, como la partición del mar, la caída del Mana del cielo, entre otros.

"El Mán (Mana) y la Teshuvá"

Cuando caía el Mán (Mana) del cielo ocurrían varios milagros, como lo que escribieron los grandes sabios (Mejilta Beshalaj 16):
“A los justos el Mán les caía en la puerta de sus casas e incluso directamente en sus bocas, en cambio para quienes no eran buena gente, debían salir a buscarlo por el
campo”
El Talmud (Ioma 75:) dice que el Mán revelaba públicamente
cual era el estado real del espíritu de cada uno de los hijos de Israel.
Además el Midrash menciona que uno de los milagros del Mán era que tenía el sabor que cada quien pretendía sentir; También dice que cuanto más justo era quien lo comía más sabroso era a su paladar. Significa entonces que seguramente había personas desconformes con el Mán, el mismo Mán ponía en evidencia cuales eran sus pecados.
Esto llama la atención porque el reproche a los pecadores era exponiendo públicamente ''quienes eran realmente'', haciendo así saber que a quienes el Mán se les agusanaba era señal de hipocresía, el mismo Mán servía para desenmascarar a aquellas personas que no eran realmente lo que se mostraban, sino que en su foro interno eran realmente indeseables. Para explicarlo mejor debemos comprender primero que normalmente cuando una persona sirve al Creador siente y cree que esta en el más alto de los niveles pero la realidad no es siempre esa! solamente HaShem es quien conoce en verdad los pensamientos y el interior de nuestro corazón, Él sabe realmente como estamos, y es muy difícil que uno pueda juzgarse a sí mismo o incluso a sus seres cercanos (queridos) cuando uno es parte o tiene intereses o influencias su perspectiva de las cosas nunca será imparcial.
Por esa misma razón no sirve ni corresponde tratar de reprocharle
a alguien que aparenta estar haciendo lo correcto, esa persona difícilmente pueda aceptar lo que se le dice, ya dijeron nuestros Sabios
(Abot 4, 4) "Quien comete una falta o un pecado a escondidas, del cielo lo castigan públicamente" de la misma manera que actuaba el Mán, y
puedo decir que eso lo he visto personalmente.

Significa que este era el secreto del Mán, entraba hasta las vísceras y revisaba el corazón desde el mismo interior, solamente quienes
aceptaron el yugo de la Toráh tenían el mérito de recibirlo, y de acuerdo al nivel espiritual alcanzado, era el placer que les generaba comerlo, coincidiendo con lo que nos enseñaron nuestros sabios “Setenta facetas tiene la Toráh”. Y justamente por eso el único que podía saber exactamente quién iba
en la senda correcta y quien no, era el Mán!, y por esa razón fue que los que estaban en el mal camino se quejaban diciendo (Bamidbar 11, 6):
“Y ahora nuestras almas se han secado no tenemos más nada que el Mán” al decir esto manifestaban que no querían salir de su errada situación, no deseaban más aquel alimento celestial que marcaba sus errores.
Debemos saber que el mal instinto nunca ataca de frente, siempre lo hace con astucia y de modo engañoso, en lugar de enfrentarnos se pone de nuestro lado y nos hace sentir que estamos haciendo lo correcto cumpliendo las Mitzvot (preceptos) y respetando la Toráh, y de ese modo nos contamina haciéndonos sentir orgullosos y merecedores de honores. Pero nuestro deber es estar atentos a ello y no dejar que mal instinto tome el control de nuestros sentimientos ya que ese es el comienzo del gran ocaso, él comienza haciéndonos sentir que está de nuestro lado y paulatinamente nos lleva a su posición impurificando nuestra mente y nuestro corazón, dándonos la sensación de que estamos bien, ya que esa es nuestra imagen externa, pero por dentro nos tiene absolutamente dominados, como dice en el Talmud (Shabat 105) “Así es el oficio del mal instinto, hoy le dice has esto, mañana aquello, hasta que le dice ve y sirve a los
ídolos”.
Quien sabe cuidarse se mantiene atento y esta consiente que aún le falta hacer muchas cosas para alcanzar el nivel de nuestros antepasados, de esta forma vivirá siempre en ascenso.
En aquella generación estaba Moshé que tenía la capacidad de conocer e interpretar a cada quien, incluso lo que llevaban oculto dentro del corazón, pero dada su humildad y por el gran cariño y amor que sentía por su pueblo, no los ponía en evidencia, por eso
HaShem le dio al Mán aquella difícil tarea, para ayudar a quienes
externamente parecían pero aun internamente tenían muchas cosas por reparar.
Como resultado de esto muchos de los que se sentían perfectos y
así se mostraban frente a la sociedad, cuando el Mán los ponía en evidencia de que aún eran prisioneros de su mal instinto, reaccionaban erradamente, acusando al "Pan Celestial" de injusto o incorrecto, protestando y despreciando el alimento!En cambio los que realmente eran justos, aceptaban con alegría el reproche, sabían bien que aquel indicador era la mejor manera de llegar a la corrección absoluta. Ya he comentado en otro momento que esa guía hoy en día la podemos encontrar en los libros de ética y conducta. Dichosos de ellos que tenían el Mán, lo que nos queda entonces a nosotros es recurrir a los grandes libros de ética, Jasidismo, a los relatos de Tzadikim y sus biografías, de esta manera podemos darnos cuenta por donde estamos llendo, y cual es el rumbo y camino correcto a tomar.

Dedicado para la sanidad de todos los enfermos de Am Israel y del mundo entero.
¡Que pronto y en nuestros días veamos veamos la Gran Redención!


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